otabas transparente, no había gravedad, simplemente crecía tu primitiva conciencia en mi interior. Flotabas transparente, ageno al aire, al soplo del viento. Te sentía crecer veloz, protegido, rápido, girando en remolinos, dejando de ser aquel pez diminuto, alguna vez te saldrán alas y dejarás de ser transparente.
Publicar un comentario